El magnate de los videojuegos, Lin Qi murió en la noche de Navidad luego de permanecer hospitalizado una semana tras ser envenenado, presuntamente por uno de sus colegas más estrechos. El director ejecutivo de Yoozoo Group -una de las empresas más importantes de la industria- tenía, además, un megaproyecto en Netflix del cual era uno de los principales productores. SEGUIR LEYENDO